martes

Fundación para una vida mejor

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Fundación para una vida mejor












 

¿Que va a ser tu hijo?

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Será un pedazo de cielo, una pequeña estrella que podrás tener entre tus brazos,y que iluminara tu vida.
Será una pequeña rosa que regarás con tu amor, aunque sus espinas te lastimen.
Será una ilusión, una esperanza que hará desbordar toda tu vida en un enorme, enorme sonrisa.
Será... como un pequeño torbellino que te hará girar, girar y dividirte en mil partes para estar con él.
¿Qué va a ser tu hijo?
Será una llamita que hará arder tus fuerzas y tu vida misma.
Será como un pequeño tirano al que tendrás que servirle con la sonrisa en los labios y el corazón en la mano.
Será un millón de razones por las cuales tus manos harán milagros inconcebibles.
En fin... ¿Qué será tu hijo?
Será una sonrisa tuya...
Será un trozo de tu corazón...
Será tu vida misma...
Será la mayor alegría que puedas tener en tu vida.








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¿NORMAS, CASTIGOS, LÍMITES, AUTORIDAD?

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Qué limites fijar y, sobretodo, cómo hacerlo es, hoy en día, una de las más -grandes preocupaciones a las que, padres y madres, nos enfrentamos. ¿Me habré pasado?, ¿es correcto gritar así?, ¿estará mi hijo traumatizándose?, ¿hasta dónde puedo llegar?, ¿es negativo el castigo? éstas, entre otras dudas, son preguntas a las que generalmente no sabemos contestar.


Esta situación genera, demasiadas veces, un sentimiento de ineficacia, de culpabilidad y otras respuestas demasiado permisivas, agresivas o fuera de lugar.


Fijar límites


Fijar límites, poner normas y ejercer la autoridad era hace una generación una tarea mucho más fácil, con menos complicaciones. Norma no cumplida se convertía en sanción segura. Los límites eran los mismos, o muy parecidos a nivel familiar y social.


Los objetivos de la sociedad coincidían con los de la familia. Esto convertía a cada adulto en “autoridad” frente a todos los hijos e hijas, propios o ajenos. Y las normas eran casi las mismas para todas las personas adultas.


Cuando no funcionaba, aparecía la agresividad verbal y física, las amenazas y el miedo a las consecuencias por haberse saltado el límite.


La situación ha cambiado, y las relaciones interpersonales dentro de la familia son más abiertas y cercanas. Ha aumentado el dialogo, e intentamos que los modos sean más positivos.


Pero algo nos está fallando. La autoridad y la disciplina, que antes se apoyaban en la imposición, ahora es muy difícil ponerlas en práctica.


Nos resulta complicado conjugar en un modelo el respeto a los sentimientos, el diálogo y el desarrollo de responsabilidades por un lado, con el ejercicio de la autoridad y la disciplina por el otro.


Actualmente la relación con nuestros hijos e hijas ha evolucionado positivamente y es más estrecha, pero a la vez no han evolucionado los métodos de control. Y no solo no han evolucionado, sino que recursos con los que se contaba antes, agresiones físicas, castigos excesivos, etc..... ahora no son considerados adecuados.


Además, los objetivos de la sociedad ya no coinciden con los de las familias. El aumento de libertad en la sociedad ha propiciado que ésta sea más permisiva que las familias.


Normas y leyes


Toda sociedad necesita tener sus normas y leyes que sean el marco dentro del cual las personas vivimos y nos relacionamos unas con otras. Son normas y leyes claras, que no admiten muchas interpretaciones y que nos dan seguridad.


Estas normas están, como característica primordial, asociadas a un castigo o responsabilidad por incumplimiento, consiguiendo que cada cual sea responsable de las consecuencias de sus conductas.


Este modelo ha de ser el mismo que funcione en la familia.


Por ejemplo:


1. El que tu hijo llegue más tarde de la hora a casa, puede tener una consecuencia inmediata, comunicada de antemano: el próximo fin de semana no saldrá.


Esta norma, correctamente entendida no es un castigo a una acción. Esta en manos de tu hijo tener la posibilidad de salir el próximo fin de semana. De la misma manera que sabe que si no llega a la hora, es él que está decidiendo asumir la consecuencia de sus actos


2. Si tu hija no recoge los juguetes del suelo de su dormitorio antes de dormir, la consecuencia, que ella conoce, será que los recogerás tú y que no volverás a sacarlos en una semana.


Si conoce la norma y las consecuencias de su incumplimiento, ella será la que elige qué hacer. Y será la responsable de lo que ocurra.


Aprender este sistema es fácil, si quien lo enseña, lo hace correctamente.


Las normas en casa


¿Cómo son las normas en casa? ¿Quién las pone? La experiencia nos dice que cuando los hijos e hijas participan activamente en la elaboración de las normas, en la familia, o centros escolares, el grado de cumplimiento es muchísimo más alto, presentándose menos problemas.


Sin embargo, demasiadas veces, somos las madres y los padres quienes unilateralmente elaboramos e imponemos las normas. Y son normas que no entienden, con las que no están de acuerdo y que, a veces son innecesarias, superfluas o poco adecuadas.


Otras veces no está hablado de antemano cuáles serán las consecuencias de jugar con el balón en el salón o, pintar las paredes de casa o, mentir deliberadamente para eludir un castigo..... Esto hace que nuestra reacción, en caliente, fije un castigo excesivo e injusto..


El problema principal es la falta de coherencia de los padres y madres que amenazan excesivamente y que llegado el momento, no cumplen cor la sanción impuesta por comodidad pena o cualquier otra causa.


Resumiendo, una familia en la que se castigue sin avisar, exigiendo muchas normas con las que hijos e hijas no están de acuerdo, y en la que se relaja o se evitan las consecuencias de sus conductas negativas es totalmente incompatible con un ambiente mínimamente disciplinado.


Habitualmente el número de normas en cada familia suele ser enorme. Tantas que su cumplimiento resulta imposible.


Como también es dificilísimo y negativo dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a perseguirles recordándoles cada una de ellas.


Recoge las zapatillas, lávate los dientes, ¿Te has lavado las manos?, haz los deberes, no te levantes tanto de la silla......... convertimos las normas en una serie de ordenes, y con ello les acostumbramos a que lo que tienen que hacer se hace cuando tú les avisas.


Otras veces en vez de ordenes, son quejas: ¿todavía no has acabado de vestirte?, ¿es que te tengo que decir todos los días que lleves el vaso del desayuno a la cocina y lo dejes en la fregadera?


Frecuentemente se trabajan como amenazas: si no te quitas los zapatos al llegar a casa, despídete de ver los dibujos animados, vuelve a mentirme y te quedarás diez días sin la consola, si vuelves a dejar tirados los calzoncillos en el cuarto de baño te ................ Y para empeorar el efecto, la mayor parte de las amenazas no las cumplimos.


Esto se convierte en un juego entre hijos e hijas y padres y madres. Un juego con reglas cambiantes, que dependen mas de cómo he pasado el día, cómo me siento y lo cansado que pueda estar. Un juego que solemos perder padres y madres.


Por tanto, para hacer la disciplina mas flexible y firme tenemos que tener en cuanta una serie de aspectos esenciales.


- Elaborar o hablar las reglas o normas, su necesidad y las condiciones en las que se deben cumplir con nuestros hijos e hijas. Por ejemplo, por qué es necesario lavarse los dientes o, avisar cuando se va a llegar tarde o, no mentir o, ducharse todos los días o, no dejar la ropa o los juguetes tirados etc.


- Para evitar la excesiva repetición, tenemos que pensar qué consecuencias puede tener el incumplimiento de cada una de las normas. Y tratar de llegar a un acuerdo en este punto.


- En los dos pasos anteriores se ha de ser flexible. Contar con todos los puntos de vista, y ceder un poco para que nuestros hijos e hijas aprendan igualmente a ceder.


- A partir de aquí, para que el proceso discurra positivamente se ha de ser firme. Y ser firme quiere decir cumplir lo hablado. No permitirles en ningún momento traspasar el límite, sin excepciones. Aplicando estos pasos a un caso real podría quedar de este modo: si nos enfrentamos a la situación de un hijo o hija que llega tarde a casa, tenemos que definir con flexibilidad qué es llegar tarde, dando un margen de tiempo. Así, si la hora de llegada son las 10, estará autorizado a llegar hasta las 10,30.


En el momento de decidir qué pasará si llega tarde, incentivar también cuando se dé el comportamiento positivo, ser puntual y llegar antes de las 10. Implicarle en la decisión de cuál será el castigo y cuál el incentivo, que pudiera ser, no salir el siguiente fin de semana o poder llegar una hora más tarde.


Finalmente se formularía así: Si la hora de llegada son las 10 de la noche, puedes llegar hasta las 10,30. Si llegas más tarde, el próximo fin de semana no saldrás, pero si llegas antes de las 10, podrás llegar a las 11 el siguiente día que salgas.


A partir del momento en que quede todo definido, hay que cumplir a rajatabla lo decidido. Si se incumple, por ejemplo permitiendo que llegue mas tarde, y no teniendo consecuencias el siguiente día, el modelo deja de funcionar.


Hay algunas situaciones en las que la elaboración de unas normas, e incluso la manera de imponerlas, puede ser menos participativa y dialogante. Y son aquellas en que existe peligro para la vida o para la salud de tu hijo o hija. En estos casos no existe la opción del incumplimiento por su parte. Por ejemplo, lavarse los dientes o la toma de medicamentos, circunstancias peligrosas como acercarse a las ventanas o cruzar las calles sin mirar, etc.


Está comprobado que en un ambiente disciplinado, es más fácil la convivencia, se desarrolla una autoestima más alta, nuestros hijos e hijas son más autónomos y se van haciendo cada día mas responsables, y todos y todas nos sentimos mejor.


¿NORMAS, CASTIGOS, LÍMITES, AUTORIDAD? - ESCUELA DE FAMILIAS


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NO SOY PERFECTA... ¡¡ GRACIAS SEÑOR !!

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Quise imaginar lo que sería mi vida siendo un ser perfecto: sin tristezas, sin vacíos, sin necesidad de amar y sentirme amada, teniendo todo a la mano, para alcanzarlo sin el más mínimo esfuerzo, siendo poseedora de una imagen y figura perfecta ante los ojos de los demás; sintiendo el poder en mis manos... (después de todo eso es lo que anhelan y sueñan los seres humanos)...

Y después de imaginar lo que sería mi vida así, no fue un sueño, sino una pesadilla de la cual inmediatamente quise despertar... Corrí al espejo y al contemplar mi imagen dije con voz de alivio: ¡No Soy perfecta, gracias Señor!.

Si no me equivocara jamás, tal vez no podría entender los errores que también cometen los demás, viviría juzgándolos, y me quedaría sola, porque no encontraría a nadie que me pudiera igualar.

Si mi imagen y figura fueran perfectas para la humanidad, nadie sabría quién realmente soy, me buscarían por mi apariencia, verían en mí solo lo material; tal vez me convertiría en esclava del cuerpo y de lo superficial, queriendo encontrar la fórmula de la eterna juventud, para no envejecer jamás, viviendo una vida superficial.
En el espejo no vería más que mi figura, no sabría quién soy en realidad... Prefiero ser pequeña, estar segura de que los que me quieren me conocen en verdad.

Si no tuviera vacíos, no tendría necesidad de amar y sentirme amada, y sería una persona indiferente; eso me aterra.  No quiero pensar lo que es vivir sin amor; sin experimentar esa necesidad de ser amada y los enormes deseos de dar amor... Ese es el motor de nuestra existencia, si por ello mismo nos creó Dios.

No soy perfecta y le doy gracias a Dios, porque mi imperfección le da sentido a mi vida, me invita a ser cada día mejor.
Gracias Dios, por mi imperfección. Pon en mí solo el toque de tu perfección:
"El Amor"











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ELLA ES UNICA



Ella es la que siempre te espera 

no importa la hora, allí esta tu cena 

y sin pedirte nunca nada a cambio 

ella siempre esta dando, ella siempre esta allí 

Y conoce muy bien tus defectos 

y jamás te ha faltado, te ha faltado el respeto 

Por el contrario te ha llenado de afecto 

ella por ti daría, ella daría la vida 

ella es, ella es, es única 

ella es, ella es, es única 

Por ti robara si eso fuera preciso 

por ti siempre ha hecho lo que tu le has pedido 

En tiempos duros nunca te falto nada 

con lo poco que había ella se la arreglaba 

ella es, ella es, es única 

ella es, ella es, es única 

Renunciaría a lo que mas ha querido 

por no verte llorar por no verte caído 

hasta la ultima gota de sangre, te la daría, te la daría 

Cuantas veces te ha visto en problemas 

y aunque observa y se calla 

adentro muere de pena 

te ha visto como y cuanto ahora has crecido 

pero tu para ella, sigues siendo aquel niño

ella es, ella es, es única 

ella es, ella es, es única...




ELLA ES UNICA (Letra de una bellisima cancion dedicada a las MADRES)

Influencia del estilo parental en los adolescentes

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El estilo educativo de los padres puede potenciar o dificultar tanto el proceso de identificación reafirmación personal como el rendimiento académico de sus hijos adolescentes.
Existen tres estilos fundamentales que los padres pueden adoptar en la educación de sus hijos: democrático, autoritario y negligente.
El estilo autoritario presenta las siguientes características fundamentales:
  • Alto nivel de exigencia, ya que intentan que sus hijos reproduzcan exactamente el modo de comportamiento de su núcleo familiar.
  • Alto nivel de control, sometiendo al adolescente a un nivel de presión considerable.
  • Mayor empleo del castigo verbal o físico que el resto de los estilos.
  • Su objetivo fundamental es fomentar la obediencia.

El estilo educativo radicalmente opuesto al anterior, es el negligente, que se caracteriza por:
  • Bajo nivel de exigencia, ya que normalmente lo emplean padres que fueron hijos de personas autoritarias o que han sufrido los efectos de una educación escolar represiva.
  • Bajo nivel de control, a veces por verdadera negligencia paterna, pero la mayor parte del tiempo por ser fiel a sus valores de “tolerancia”.
  • Mayor empleo del refuerzo positivo, ofreciendo premios físicos como videojuegos si el niño ejecuta la conducta deseada.
  • Su objetivo es fomentar la autonomía y la iniciativa (que ellos como padres, consideran que no tuvieron).

El estilo democrático, por su parte, presenta los siguientes rasgos:
  • Emplea un adecuado nivel de exigencia, atribuyéndole responsabilidades adecuadas a la edad de cada hijo.
  • Adecuado nivel de control que ocasiona que los niños saben que sus padres son los grandes y que tienen la responsabilidad de educarlos.
  • Utilizan técnicas de disciplina inteligente y positiva basada en refuerzos más de tipo social que físico y con una responsabilidad parental complementaria.
  • Su objetivo es fomentar la responsabilidad y autoconfianza.

Influencia en el adolescente del estilo educativo adoptado
Los padres democráticos aceptan a sus hijos, les animan a que sean independientes y ejercen un alto, pero no arbitrario control de su conducta. Esto puede facilitar el éxito académico porque promueve la autoconfianza, la formación de la identidad personal y una orientación positiva hacia el trabajo.
Estos niños manifiestan una menor tendencia a los problemas emocionales o a consumir drogas durante la adolescencia.
Por su parte, los hijos adolescentes de padres permisivos o negligentes también suelen culminar su proceso de individualización, pero al carecer de límites, son más proclives a consumir sustancias tóxicas.
Los niños de las familias autoritarias, cuyos padres no son receptivos pero sí exigentes, están menos individualizados y son más proclives a desarrollar problemas emocionales y más propensos a utilizar las drogas o conductas violentas como vía de escape catártico a su represión.
Cómo saber el estilo educativo que se lleva a cabo como padre
Existen una serie de preguntas que los padres pueden hacerse para darse cuenta del estilo educativo que adoptan, algunas de las mejor recomendadas por los profesionales son las siguientes:
  1. ¿Qué nivel de intimidad tienes con tus hijos?
  2. ¿Son frecuentes las muestras de cariño que das a tus hijos?
  3. ¿Cómo crees que es la comunicación con tus hijos?
  4. Cuando estableces normas a tus hijos, ¿explicas las razones?
  5. ¿Tus hijos consideran que las normas de la casa están establecidas de forma clara?
  6. ¿Cómo actúas ante los fallos de tus hijos?
  7. ¿Les has prometido alguna vez a tus hijos recompensas que no has cumplido?
  8. ¿Qué crees que es lo más importante que tu hijo aprenda?
Como se suele decir, los padres no reciben un manual de instrucciones con el hijo cuando este nace, sin embargo, sí que es necesario autoevaluar de forma continua el estilo educativo parental que se adopta, ya que supone que el adolescente adquiera e interiorice una serie de conductas que serán fundamentales para su incorporación e integración social como joven adulto.


Jenny Guerra Hernández 




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