sábado

La revolución de las madres (Laura Gutman)


La nuestra es una revolución silenciosa, amorosa y pacífica. Es una revolución doméstica, en el sentido más sublime del término. Es un cambio cotidiano, permanente, cariñoso, tierno y compartido.

Hacemos la revolución cada mañana cuando despertamos sudando envueltas en el cuerpo del niño pequeño. Cuando la divinidad femenina se hace presente a través del alimento que ofrecemos. Cuando organizamos los rituales familiares de comida, baño, limpieza, orden, palabras, explicaciones, verdades nombradas, diálogos abiertos, comprensiones compartidas y sueños soñados. Cuando somos anfitrionas de las celebraciones. Cuando cada día compartido y cada noche de descanso hacen parte de la nutrición afectiva. Cuando brindamos porque estamos vivos. Cuando el poder susurrante del agua nos adormece, y el poder hipnótico del fuego nos vitaliza.

Las madres hacemos la revolución cuando recuperamos nuestros rituales ancestrales, cuando defendemos los espacios íntimos, cuando hacemos silencio, cuando recordamos que somos la Tierra y que somos el Cosmos. Cambiamos el mundo cuando conservamos el valor sagrado que tienen los pequeños actos de intercambio humano.

La revolución de las madres acontece cuando nos dejamos fluir por la energía de las trece lunas de cada año. Cuando nutrimos, alimentamos, sanamos, atendemos, esperamos y estamos abiertas y receptivas para con los demás.

No importa que hayamos tenido vidas difíciles. Cada día es una nueva oportunidad para mirar a un niño, y saber que está deseoso de alimentarse con nuestra sustancia materna. Tampoco importa si se trata de un hijo propio o un hijo ajeno, porque ellos siempre permanecerán receptivos a los cuidados amorosos. Todos los niños saben que existe un ámbito generoso y caliente latiendo en el corazón de cada madre, potencialmente útil y nutritivo para ellos.

Laura Gutman - Fragmento de "La revolución de las madres"

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Laura Gutman: "La revolución de las madres es silenciosa, amorosa ...


De profesión Mamá



Hace unos meses, cuando recogía a mis niños del colegio, una madre a la cual conocía bastante bien, se me acercó. Estaba histérica y muy indignada.

—¿Sabes lo que tú y yo somos? —me preguntó.Antes de poder darle una respuesta, la cual por cierto no sabía cuál era, se alejó airada.

Parece que ella venía de renovar su licencia de conducir en la oficina de tránsito. Cuando la oficial que tomaba los datos le preguntó cuál era su ocupación, ella no supo que responder. Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos le dijo:

—A lo que me refiero es a si trabaja usted o es simplemente una...
—Claro que tengo un trabajo, soy mamá —le contestó.
A lo que la oficial respondió enfáticamente:
—No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle ama de casa.

Había yo olvidado por completo la historia hasta que un día a mí me pasó exactamente lo mismo, sólo que esta vez, en la oficina del ayuntamiento. La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura, y tenía un título muy despampanante que decía: "Interrogadora Oficial".

—¿Cuál es su ocupación? —me preguntó.¿Qué fue lo que me hizo contestarle esto? No lo sé. Las palabras simplemente salieron de mi boca:
—Soy Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas.

La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire, y me miró como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada cómo mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.

—¿Me permite preguntarle —dijo la funcionaria,con un aire de interés— qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?
Con una voz muy calmada y pausada, me escuché contestarle:

—Tengo un programa continuo de investigación —¿Qué madre no lo tiene?— en el laboratorio y en el campo —normalmente me hubiera referido a esto como adentro y afuera—. Estoy preparándome para recibir mi maestría —la familia completa— y ya tengo cuatro créditos —todas mis hijas—. Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de las humanidades —¿Alguna madre está en desacuerdo?— y usualmente trabajo 14 horas diarias —en realidad son más, como 24—. Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo, y las remuneraciones más que solamente económicas; también están ligadas al área de la satisfacción personal.

Se pudo sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria mientras completaba el formulario. Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.

Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas del laboratorio, de 13, 7 y 3 años de edad. Arriba podía yo escuchar a nuestro nuevo modelo experimental en el programa de desarrollo infantil de 6 meses de edad, probando un nuevo programa de patrón en vocalización.

¡Me sentí triunfante! ¡Le había ganado a la burocracia! Había entrado en los registros oficiales como una persona más distinguida e indispensable para la humanidad que sólo "una madre más".

La maternidad... ¡Qué carrera más gloriosa, especialmente cuando tiene un título en la puerta!



Dale esto a leer a otra madre que conozcas, ya sea que se quede en casao una madre que tenga una profesión. Todas debemos llevar este título.












Cuando pensabas que no te veía..

ESTO ES PARA TODOS LOS QUE CONOZCO QUE HACEN MUCHO POR OTROS Y PIENSAN QUE NADIE LOS VE.





Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.

Cuando pensabas que no te veía , te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.

Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo platicar y en quien confiar.

Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos de ayudarnos y cuidarnos unos a otros.

Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben de compartirlo con quienes no tienen.

Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.

Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo de ser responsable cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.

Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.

Cuando pensabas que no veía , aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, te vi y quiero decir:¡Gracias por todas las cosas que vi CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA !!






viernes

Amor de madre

mi caballo de cartón:


Hay imágenes a las que les estorba (y acallan) el ruido de fondo de las palabras, creo que ésta es una de ellas.

Preciosa factura









Una tarde, un pequeño se acercó a su madre que preparaba la cena en la cocina, entregándole una hoja de papel en la que había escrito algo. Después de secarse las manos y quitarse el delantal, ella leyó lo que decía la nota:

- Cortar el césped del jardín… 15.00
- Limpiar mi cuarto esta semana… 5.00
- Cuidar de mi hermano… 5.00
- Ir a la panadería… 0.50
- Sacar la basura toda la semana… 2.50
- Libreta con buenas calificaciones 50.00
- Limpiar el patio… 5.00
- TOTAL ADEUDADO… 83.00

La madre lo miró con fijeza mientras él aguardaba expectante. La madre tomó un lapicero y en el reverso de la misma hoja anotó:

- Por llevarte 9 meses en mi vientre y darte la vida… NADA
- Por tantas noches de desvelos, curarte y rezar por ti … NADA
- Por la alegría y el amor de nuestra familia… NADA
- Por temor y preocupaciones cuando enfermabas … NADA
- Por comida, ropa y educación… NADA
- Por tomar tu mano y darte apoyo… NADA
Cuando el niño terminó de leer lo que había escrito su madre, tenía los ojos llenos de lágrimas. La miró a los ojos y le dijo:

”Te quiero mamá…” ; luego tomó el lapicero y escribió con letra muy grande: “TOTALMENTE PAGADO”.

Así somos las personas, como niños, queriendo recompensa por las buenas acciones que hacemos.


Es difícil entender que la mejor recompensa es el AMOR y, que para nuestra suerte, es totalmente GRATIS!!!










Sólo el amor de valora y comprende, cuando todo el mundo se olvida del ser.

Sólo el amor de afirma y confirma, el caminar sereno y seguro del hijo.

Sólo el amor de perdona y soporta el soñar valeroso de un principiante.

Sólo el amor de honra y solidifica,los pasos transformadores del destino.

Sólo el amor de soporta, las inclemencias del tiempo vivencial...

Sólo el amor de justifica, la presencia del SER HUMANO en el mundo.

Por Luis I. Rodríguez




Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada.
De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio.
De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte su inversión.
Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido.

Gracias por ser mi madre Madre .

Tus brazos siempre se abrían cuando quería un abrazo.
Tu corazón comprendía cuando necesitaba una amiga.
Tus ojos tiernos se endurecían cuando me hacía falta una lección.
Tu fuerza y tu amor me guiaron, y me dieron alas para volar.


Eres la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional.
Si te rechazo, me perdonas.
Si me equivoco, me acoges.
Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta.
Si estoy feliz, celebras conmigo.
Si estoy triste, no sonríes hasta que me hagas reír.

Eres mi amiga incondicional.

Gracias.

Quedate a mi lado...




Cuando entre en la escuela el primer día....
Cuando ame por primera vez....
Cuando ame y no me amen....
Cuando el sol y la música y el brillo y me olvide de llamarte....
Cuando me muerda el dolor y pronuncie tu nombre sin palabras....
Cuando llegue cada uno de mis hijos....
Cuando crezcan y se marchen....
Cuando sea Navidad....
Cuando me rodee mucha gente y esté sola....
Cuando las ausencias vayan pesando más que las presencias....
Y cuando debas irte, Mama burlemos al destino, quédate conmigo para siempre, escondida en los pliegues de mi alma....










Poema a la madre - Hector Gagliardi





Yo fui medio consentido
Por ser el hijo menor,
Y ya mi hermano el mayor
Me llamaba: “El preferido”.

Razones habrá tenido
Que cuando me perseguía
Detrás de ella me ponía
Y ya estaba protegido.

Si mi padre me mandaba
A la cama sin cenar,
La veía aparecer
Haciéndose la enojada,
Y a escondidas me pasaba
La parte mía en un plato,
“Y a la próxima !Te mato!”
me decía, y lagrimeaba.

Aquel delantal mojado
De lavar en la pileta
Que retorcía inquieta
Porque alguno había avisado
Que su hijo había peleado
Con otro chico en la esquina,
Y al rato yo aparecía
Con un ojo amoratado.

Me acuerdo lo que sintió
La vez del pantalón largo;
Fue un momento muy amargo:
Me miraba, me tocó,
Decía: “¡Cómo creció!
Y ayer lo hacía dormir”.
Y al quererse sonreír,
El llanto la traicionó.

Igual que muchos creí
Que sabía demasiado;
Por unos labios pintados
Del lado de ella me fui.
Y aquel día en que volví
Arruinado y amargado,
En vez de dejarme a un lado
Se puso a rezar por mí.

¡Cómo castiga la vida!
¡Cómo traiciona la gente!
¡Cómo se dobla la frente
por un plato de comida…!
No hay uno que no te pida
Su parte por un favor;
Y se calcula el valor
Que pueda tener tu herida.

Sólo ella…, ella comprende
El dolor de tu mirada,
Porque su vista cansada
Desde niño nos entiende.
Sólo ella te defiende
Porque eres su misma sangre
Y solo te da una madre
La amistad que no se vende.

Yo quería hacerle versos
Como ella los merecía;
¡Los empecé tantas veces!
Y no salgo del comienzo;
Es que a una madre, yo pienso,
¡Qué se le puede escribir!
Solo se puede decir
En la ternura de un beso




Poema A La Madre
(Héctor Gagliardi)

A mi hijo ya crecido..



Mis manos estaban ocupadas en el día; no tuve bastante tiempo para jugar los pequeños juegos que me pediste…No tuve bastante tiempo para ti.

Lavaba tu ropa, cosía y cocinaba; pero cuando me traías un libro de dibujos y me pedías que por favor compartiera tu disfrute,yo decía: Un poco más tarde, hijo.

En la noche te metía en la cama todo asegurado, oía tus oraciones, apagaba la luz, luego de puntillas caminaba con suavidad hasta la puerta…Me hubiera gustado permanecer un minuto más.

La vida es corta, los años pasan de prisa…Un niño pequeño crece muy rápido.Ya no está a tu lado, sus preciosos secretos a confiar.

Los libros de dibujos guardados; ya no hay juegos que jugar.No más besos de buenas noches, ni oraciones que escuchar .Todo eso es parte del ayer.

Mis manos, ocupadas una vez, ahora están quietas. Los días son largos y difíciles de llenar. Yo quisiera poder regresar y hacer,las pequeñas cosas que me pediste que hiciera.

martes

Por favor Papi y Mami....



POR FAVOR PAPI Y MAMI.......

"Mis manos son pequeñas y por eso se me cae la leche aunque no quiera..."

"Mis piernas son cortas, por favor, espérame y camina más despacio, así puedo andar contigo...

"No me pegues en las manos cuando toco algo lindo y de color brillante ... Es que quiero aprender..."

"Por favor, mírame cuando yo te hablo. Así sé que me estas escuchando..."

"Mis sentimientos todavía son tiernos, no me regañes todo el día ... deja que me equivoque sin hacerme sentir estúpido..."

"No esperes que la cama que haga o el dibujo que pinto sean perfectos. Amame por el hecho de haber tratado de hacerlo lo mejor posible..."

"Recuerda que soy un niño, no un adulto pequeño...A veces no entiendo lo que me dices..."

"Te quiero tanto. .. Por favor, ámame por lo que soy, no por las cosas que hago..."

"No me rechaces cuando estás molesta conmigo y vengo a darte un beso ... Me siento solo, abandonado y con miedo..."

"Cuando me gritas me asusto ... Por favor explícame lo que he hecho..."

"No te enfades cuando en las noches las sombras y la oscuridad me dan miedo cuando me despierto y te llamo ... Tu abrazo es lo único que me devuelve la paz..."

"Cuando vamos a la tienda no sueltes mi mano creo que voy a perderme y que no me encontrarás jamás..."

"Me siento muy triste cuando papá y tu discuten ... A veces pienso que es por culpa mía y se me encoge el estómago y no se que hacer..."

"Muchas veces veo que abrazas y acaricias más a mi hermano ... ¿Es que lo quieres más que a mi?.¿Quizás porque es más lindo e inteligente?, pero yo ... ¿No soy tu hijo también?..."

"Me regañaste duro cuando rompí mi juguete favorito y mucho más cuando me eche a llorar. Yo estaba triste y peor que tu ... No lo hice a propósito y me quede sin el..."

"Te molestaste porque me ensucié jugando.Pero es que la sensación del barro en mis pies era tan rica y la tarde tan linda ... Ojalá supiera lavar para limpiar mi ropita..."

"Hoy te sentiste mal y yo me preocupé mucho. Trate de entretenerte con mis juegos, mis cuentos; me dieron un par de nalgadas y me sacaron de tu lado. Me fui a un rincón a llorar. ¿Que haría yo si tú te murieras?..."

"Me meten miedo con el infierno y no sé lo que es ... pero pienso que debe ser algo así tan terrible como estar sin ti..."

"Aunque me dejaron con los tíos y la pasé bien, los extrañé mucho toda la semana. Ojalá no hubiera vacaciones para los papás!"

"Tengo mucha suerte! Entre todos los niños que hay en el mundo, ustedes me escogieron a mi..."



Los adultos tendemos a olvidarnos de nuestra infancia,que sentíamos, que nos hería, que nos daba miedo...puede ser que escuchen este llamado a veces expresado verbalmente y otras no, porque los niños lo piensan en silencio.Recuerden esta época de sus vida y a través de estas 20 frases, dichas con el corazón, regresen a su niñez y...comprendan todavía mejor a sus hijos!




lunes

A mis hijos













Ahora que os tengo lejos (hijos míos) ...
solamente dos tesoros querría dejaros....
por donde quiera que estéis...
Uno, raíces...
el otro, alas....

nunca olvideis de donde habeis salido,

y no tengais miedo a soñar...



domingo

La vela


Te has fijado cómo se consume la vela? Da luz, disipa tinieblas, pero a costa de su propia existencia; se va consumiendo, deshaciendo, desapareciendo... Cuando más luz dá, menos le queda para ella.

Y cuando ya no puede ser útil, deja de existir.

Así tenemos que ser nosotros: debemos dar luz a costa de nuestra muerte total.
Este ha de ser nuestro programa de vida: dar la felicidad a los otros, aunque ello suponga que nosotros nos deshacemos y desaparecemos.

Cuando la madre da la vida a su hijo, pierde algo de sí; pero ella no desaparece del todo; queda en su propio hijo; en su hijo cobra nueva vida, más jóven, más llena de posibilidades.

Es hermoso llegar al final de la vida teniendo conciencia de que nos hemos consumido por el bien de los demás.

Me voy a la cama...





Power Point – Me voy a la cama

Diapositivas Cristianas en Power Power Point





¿Esto os recuerda a alguien que conocéis o que habéis conocido?¡Pues, si la tienes aun, date prisa y con un fuerte beso dile, TE QUIERO! ¿No la tienes? ¡Bueno, eso es cuestión simplemente de lugar... pon la mano sobre tu pecho y dale un gran beso en EL ALMA ... y no olvides decirle que la quieres aun más que antes!


jueves

De profesión....MAMA






El trabajo en el hogar es, sin duda alguna, el trabajo con mayor dimensión social que existe. Aún desarrollándose entre cuatro paredes, tiene una repercusión importantísima en la buena salud de la sociedad.

Cuando una madre funciona bien, funciona bien la familia y, a su vez, funciona bien toda la colectividad.

Mis logros personales no pueden competir con los de un alto ejecutivo, ni salen en televisión, ni cotizan en la bolsa. Sin embargo, yo no lo cambio por nada.

Mis satisfacciones son mucho mayores, y en mis manos está el mejor negocio de mi vida pues me siento como la empresaria más importante del planeta.

Me animo a escribir estas sencillas reflexiones pensando, en especial, en aquellas mujeres, trabajadoras como yo, cuyo sueldo es el apoyo y la ayuda de sus maridos y la sonrisa de sus hijos.

Pertenezco a una empresa familiar ubicada en un edificio ocupado, en su mayoría, por negocios similares al mío.

Como toda buena compañía que se precie, goza de unas instalaciones dignas, sencillas, soleadas y, sobretodo, muy acogedoras.

Así, estamos convencidos, se trabaja más, mejor y se está a gusto. La sala de juntas, por ejemplo, es amplia, luminosa, sin ningún elemento decorativo ostentoso (porque ni nos da para ello ni es nuestro estilo) y hace las veces de biblioteca, sala de reuniones, estudio con audiovisuales, aula de descanso..., lo que haga falta.

Sin embargo, es en el que podríamos llamar laboratorio, donde paso la mayor parte del tiempo.

Es aquí donde intento transformar las materias primas que recibo de mis proveedores en exquisitos productos elaborados; donde se lavan los trapos sucios de la empresa, se alisan las arrugas de la convivencia, y un montón de cosas más.

La mesa de mi despacho está entre la nevera y el microondas. El hilo musical que suena de fondo es el del lavaplatos (Por cierto, Dios mío, gracias por poder tenerlo porque ¡El trabajo que ahorra!). El sillón de cuero lo sustituí por una banqueta de cocina, bastante cómoda también.

En ocasiones, me traslado momentáneamente al despacho de otro trabajador para poder usar el ordenador. Es una habitación compartida con un futbolín, un corralito y su habitante eventual (al que tengo que atender a cada frase), libros, enseres de descanso, un armario que antes creía muy amplio, cachibaches por doquier, etc.

Y pues, como si de cualquier otro ministro se tratara, me resulta bastante difícil hacer algo sin interrupción, puesto que, esté donde esté, en mi lugar de trabajo entran cada dos por tres mis secretarios particulares de 1, 3, 6, 8 y 10 años, solicitando mi atención para resolver cualquier tipo de problema socio-laboral o simplemente de subsistencia.

Es muy gratificante pensar que eres necesario para los demás. En lo que respecta a mis secretarios, hablaría de ellos horas y horas, como lo haría una madre de sus pequeñuelos.

Digo bien cuando los llamo secretarios porque están bien enseñados (nuestros esfuerzos nos cuesta) y colaboran en el bien de la empresa, ¡TODOS!

Por supuesto que cada uno ha de ocuparse de que sus pertenencias y material de trabajo esté recogido. Pero, aparte, cada uno tiene un pequeño encargo pensado un poco en el servicio a los demás.

Por ejemplo, José Ramón limpia los zapatos, los suyos y los de sus hermanos; Fran riega las plantas, a veces, cuando ya están un poco desmayadas y piden el agua a gritos; Covadonga repone el papel higiénico en los baños, importantísimo; Macarena se encarga de sacar la basura a la escalera, y ¡por Dios! que nadie se la saque porque sino tenemos follón; por último, Ignacio, que como todavía no sabe caminar (aunque eso no es excusa pues con el andador llega a todos los sitios, lo tenemos comprobado), de momento sólo recoge sus juguetes en el cesto.

Esto, escrito así, se ve muy bonito, pero dada la corta edad laboral de la mayoría del personal, para su buen funcionamiento, requiere una ardua tarea de inspección y seguimiento.

Y como la voluntad tarda más en desarrollarse que la inteligencia hay que repetir las cosas infinidad de veces. Aquí, la paciencia juega un papel fundamental. La paciencia y la gracia del sacramento del matrimonio que en ocasiones creo haberla visto materialmente. ¡Como para desperdiciarla!

Por otro lado, estos empleadillos, son muy dados a pedir enseguida recompensa. Es, entonces, cuando se reúnen los sindicatos con la patronal para llegar a un acuerdo. Por mi parte, quedan desterradas las pagas por recompensar un servicio o una ayuda que, a fin de cuentas, no tiene precio.

La colaboración entre los trabajadores no se puede expresar con dinero, y además, somos de la opinión de que cuanto menos tengan de eso, mejor. Sí suelo ser generosa en besos y achuchones (No creo que sea acoso sexual en el trabajo) y también muy efusiva en halagos y felicitaciones. Procuro que el premio lo vean ellos mismos con la satisfacción del trabajo bien hecho, ¡y cómo cuesta convencerles a veces!

Y con todo esto, que quizás a algunos le parezcan paparruchas ... ¡No me siento maruja! Es más, me horroriza la expresión. Y protesto enérgicamente contra aquellos que piensan que las amas de casa, madres de familia, nos dedicamos a esto porque no dimos para más y ahí estamos, sufriendo en silencio, como si de almorranas se tratara.

Tengo estudios universitarios y he ejercido mi profesión antes de casarme. Ahora no tengo un sueldo (Bien que lo siento) pero mi trabajo, de horario más amplio y de mayores alegrías, es una especie de conglomerado de varios ministerios.

Ejerzo de ministra de educación y ciencia al hacer los deberes con mis hijos, o al asistir a las reuniones del colegio, del brazo de mi marido, en las que tanto aprendemos y tan bien lo pasamos. O cuando, simplemente, les enseño a actuar de tal o tal manera porque honradamente es lo más correcto; al hacer las cosas con orden, cumplir un horario, o una promesa,...

Como ministra de sanidad, poco a poco me fui soltando: No llego a recetar pero sí me ahorro alguna que otra visita al pediatra, porque de todo se aprende.

En cuanto al ministerio de agricultura, pesca y alimentación lo voy manejando mejor, aunque me costó lo mío. No es que cultive nada, pero cuando te casas sin saber cocinar ...

Sobre la cartera de asuntos sociales, sólo señalar que el hecho de que se vea pasear por la calle a una familia de más de cuatro miembros, es ya una buena aportación a la sociedad.

Dado el número de empleados que tenemos, es el ministerio de economía el que nos trae más de cabeza.

Es por ello que hicimos de una frase que repetía mi padre un lema familiar: "soldado que se guarda, vale para segunda vez" y la herencia ha venido a formar parte de nuestras vidas. Sólo hay que cuidar las cosas un poquito.

Todo esto se lleva a cabo con una estrecha colaboración entre marido y mujer, por supuesto.

He de reconocer que la cartera de deportes se la lleva él. Como también quisiera señalar que hay otro aspecto que ejerzo en solitario, al igual que cantidad de mujeres en mi misma situación. Yo lo llamaría el ministerio de imagen y buen aspecto: hemos de ser verdaderas expertas en combinación de colores y prendas.

Tengo, en ocasiones, la tentación de hacer un esquema y pegarlo por dentro del armario: Tal pantalón va con tal jersey: Si pones este jersey, con tal y tal camisa o color de calcetín, ... Es posible que algún marido se sienta un tanto ofendido, pero hasta nuestra redacción no nos han llegado noticias de ninguno que tenga esta capacidad.

Para terminar, si se me admite un consejo, animaría a todas mis colegas a defender su profesión con la cabeza bien alta. A prepararse de alguna manera para mejorarla, tanto en la cocina como en la educación de los hijos y en muchas cosas más.

Y a no sentir ningún complejo de inferioridad ante esas "supermujeres" que nos vende la televisión, de maletín, peluquería y alta costura, porque en valía


viernes

Para ser feliz en tu vida...


Me gustaron tantííísimo las palabras de änüshkä que las tomé prestadas....

Como ella dice :
"te lo dejo por escrito, para que nunca se te olvide "






Para Alba



Esto que te voy a escribir ahora mismo probablemente lo habrás escuchado muchísimas veces...Aún así te lo dejo por escrito, para que nunca se te olvide.


Para ser feliz en tu vida...

Cuenta todos los días las veces que te has reído...y rétate a tí misma a dar una sonrisa más al día siguiente.

Sonríe a la gente que conoces por la calle y a la que no...también.

Pisa los charcos...aunque te mojes los calcetines.

Llora cuando lo necesites...y que no te de vergüenza hacerlo delante de otros.

Canta en la ducha.

Peléate con tus hermanos, discute con ellos...pero defiéndelos a muerte.

Escucha a los abuelitos, ellos no te dicen las cosas por gusto.

Móntate en una montaña rusa y grita hasta que te quedes ronca.

Mánchate con pintura de dedos.

Ten siempre a mano un trozo de chocolate...si es con almendras ¡mucho mejor!

No te preocupes demasiado..o mejor dicho, no te obsesiones con eso a lo que llamarás problemas del futuro o problemas que en realidad no tienes...Los verdaderos problemas te pillan por sorpresa un martes cualquiera por la tarde.

Pon un buen libro en tu mesita de noche.

De vez en cuando, mira las estrellas.

Mira siempre a los ojos cuando te dirijas a las personas.

Haz guerras de globos de agua.

Despilfarra tu dinero...en viajes.

Muéstrale a los demás lo que te importan.

Si te caes 7 veces, levántate 8.

Mírate al espejo de vez en cuando para no olvidarte de quién eres.

Conserva a tus amigos, pero comprende que algunos vienen y van, y no siempre estarán a tu lado.

Nunca digas "No puedo". No dejes que nadie te diga "No puedes".

Ten Fe...a veces es lo único que te va a quedar.

Vive un día sin ordenador, sin tele y sin móvil.

Regala sorpresas a la gente.....y recuerda, solo tienes el presente, hoy. Por favor, no lo desaproveches.

Te quiere,
mamá.

A mi madre le decian loca....












A mi madre le decían loca, pero no era loca, era profesora.Hablaba diferente. Decía: "Los ojos sirven para escuchar" . Yo tenía diez años de edad. Un niño no comprende el lenguaje vertical y pensaba que quizá mi madre era loca. Cierta vez me armé de valor y le pregunté: ¿Con qué miramos? Mi madre me respondió: "Con el corazón" .

Cuando MI MADRE se levantaba de buen humor cantaba: " Hoy me he puesto mi vestido de veinte años" . Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba,nada más. ¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?

Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla. " Hoy tengo ochenta años" -dijo-, cuando desaprobé un curso.

Al fin pude terminar la educación primaria. El día de la clausura llegó tarde. Se disculpó diciendo: "Hijito, me demoré porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión, ¿No ves mi vestido de Primera Comunión?" . Miré a mi madre y no estaba vestida de Primera Comunión.

Después tuvo ese accidente fatal. Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo: "No tengas pena, la muerte no es para siempre" .

Pensé: Mi madre no se da cuenta de lo que habla. Si uno muere es para siempre. Era niño y no entendía sus palabras. Ahora tengo cincuenta años y recién comprendo sus enseñanzas. Sí, Madre. Podemos tener 20 años y al día siguiente ochenta. Todo depende de nuestro estado de ánimo. Los ojos sirven para escuchar porque debemos mirar con atención a quien nos habla.

Para conocer la realidad esencial de una persona, tenemos que mirarla con el corazón. La muerte no es para siempre, sólo muere lo que se olvida y a mi madre la recuerdo porque la quiero. Ahora -en sueños platicamos- nos reímos de su método de enseñanza.Aprendí a mirar con el corazón.Una noche me dijo: "He notado que te molestas si tus amigos te dicen loco y eso no está bien. Es natural que el hijo de una loca sea loco" . Entonces -por primera vez- repliqué a mi madre y le dije: "Madre, te equivocas, no siempre el hijo de una loca tiene que ser loco; a veces es poeta" .

Por eso puedo decir con orgullo: " A mi madre le decian loca , pero no era loca, era profesora. Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte".



Max Dextre
Abril de 1936 - Marzo de 1998
Destacado poeta, periodista cultural y conferencista peruano .









Que es una Madre

Hoy me preguntaba qué es una madre, y me puse a pensar qué es lo que no es para así poder saber qué es lo que es: una madre no es un buzón, pero puede traerte buenas nuevas, una madre no es una caja de seguridad pero puede guardar un secreto, una madre no es un cofre pero en ella puedes descubrir un tesoro.

Una madre no es una caja fuerte pero puede protegerte de los ladrones, una madre no es un arma pero puede protegerte de muchos peligros, una madre no es un semáforo pero te puede evitar muchos choques.

Una madre no es un árbol pero bajo su sombra uno se puede sentir bien cómodo, una madre no es una mascota pero puede hacerte unos mimos espectaculares, una madre no es una autopista pero te puede guiar por el mejor camino, una madre no es un auto pero te puede llevar a muchos lados.

Una madre no es un caramelo pero te puede endulzar la vida, una madre no es un café pero te puede acompañar mientras esperas ese resultado, una madre no es un te pero puede entibiar la vida.

Una madre no es horno de microondas pero puede recalentarte la comida después de esperarte hasta las 3 de la mañana, una madre no es una heladera pero puede aguantarte hasta que te pudras, una madre no es una lavadora pero muchas veces te salva lavándote la ropa 5 minutos antes de que te la pongas.

A fin de cuentas una madre no es nada de eso, pero sí me di cuenta qué es lo que sí es:

Una madre es paciencia, entrega, sacrificio, perdón, compañía, amor, bendición, protección, cuidado, y demás etc… que ocuparían muchas páginas de muchos libros pero lo más importante de todo este discurso es que la madre es un regalo de Dios.

jueves

Gracias MAMA....






Ella siempre todo lo resuelve.
Siempre busca otra opción.
Mira el lado bueno de las cosas y nos defiende sin barreras.
Ella creó todo esto.
Nos señaló hacia donde caminar y la libertad de la elección.
Desde siempre acomodaste todo.
Gracias por acariciarme aquella noche cuando me acosté, y aunque no nos dijimos nada, entendí que ahí estabas. Curando mi herida.
Por estar lista para escuchar.
Por seguir creando día a día la manera.
Gracias por cuidarnos tanto mamá.




Entrada publicada por Pontiac